sábado, 24 de abril de 2010

Lito y El Dia De Reposo

Guatemala ha sido por tradición religiosa un país católico y no fue hasta el año pasado cuando la población evangélica superó a la católica. Y yo creo que lo mismo esta ocurriendo en Honduras, en donde se establecen nuevas iglesias, las iglesias que ya existían amplían sus templos, florecen medios de comunicación evangélicos, en la calle uno se topa con muchos evangélicos, etc.… parece que ser evangélico se ha puesto de moda en los últimos años.
Y es eso lo que me preocupa, no la cantidad de evangélicos sino su calidad. Empezando por mí… Mi calidad de evangélico la determina (creo yo) mi conocimiento bíblico y de la iglesia en general (no es gran cosa pero considero esta por arriba del promedio), mi anhelo de tener a Dios en la cúpula de mis prioridades y mis intentos muchas veces infructuosos de servir con todo a Dios y sin tener cargos de consciencia.
Y es que una cosa es ser gran fanático de Jesús Adrián Romero, Marcela Gándara o Alex Campos; escuchar la radio cristiana de más audiencia y sus programas dirigidos a la subcultura evangélica y asistir domingo a domingo con el máximo glamour posible a todos los servicios que la iglesia “ofrece”. Pero otra cosa es ser fanático de Jesús el Cristo, conectarse con Él por medio de la música que Él nos sirve e ir a la iglesia a escuchar vehementemente la palabra de Dios.
Y me he valido de platicas con gente que va a alguna iglesia para averiguar que saben del por qué van a la iglesia. De esa manera me doy una idea de lo que se aprende al por lo menos frecuentar una iglesia en sus distintos servicios.
Un día hablando con alguien aprendí algo inquietante. No se como pero llegamos a debatir sobre el día de reposo. Esta persona aseguraba que el día de reposo era el domingo y yo le decía que tal día era el sábado (Ambos teníamos la razón pero basándonos en distintas perspectivas creo yo). En la platica le argumentaba que el día de reposo bíblico era el sábado, que era el mismo en el que Dios descanso después de la creación, etc.… a mi me decía que en la Biblia no mencionada el nombre del día así que el domingo era el día de reposo (tal vez por tradición pensaba así quien sabe). Le sugerí que buscara en su Biblia sobre el tema, que en algunas se indicaba en sus notas sobre el día de reposo, que ese día equivalía a sábado (Shabbath). Pero aun con pruebas irrefutables (una Biblia) me dijo que le estaba confundiendo. Que no le iba a hacer cambiar de opinión.
Y este es precisamente el punto que quiero tratar.
La tradición se arraiga, particularmente, a la fe de las personas de modo que guían sus maneras de pensamiento y comportamiento basadas en la tradición, en lo habitual y lo cotidiano. Pero cuando la tradición se ve amenazada por ideas nuevas hay un conflicto de pensamiento y es lo que le paso a esta persona que aun con pruebas incuestionables no se le hacia fácil asimilar que tanto tiempo había creído algo que no era tan valido bíblicamente. Y esto se trataba “solo” del día de reposo, que particularmente en mi iglesia se me ha enseñado que cualquier día de la semana puede serlo. Pero ese es un tema aparte.
Pero si yo vengo con mis nuevas ideas acerca de lo que la Biblia dice sobre la homosexualidad, esta persona y muchos con esa forma de pensamiento (la gran mayoría de los evangélicos) serian incapaces de aceptarlo. De hecho yo soy incapaz de aceptar todo lo que he leído en pro de la homosexualidad en la cristiandad, entre otras cosas porque no estoy preparado teológicamente pues no domino el griego y hebreo, no soy exégeta y mis conocimientos en hermenéutica bíblica son solo un sueño. Por tanto, mi forma de pensamiento con respecto al tema esta poderosamente influenciado en lo que desde siempre he escuchado a través de la iglesia.
Mi inspiración en esta situación es Martín Lutero, pues tenía ideas antitéticas a la tradición de su tiempo. El no se basó en un interés personal (mas que el de tener paz con Dios) sino que se baso en lo que Dios tenia establecido en su palabra. Así yo, que no debo basarme en un interés personal (mas que el de tener paz con Dios) sino que debo basar mi forma de comportamiento y pensamiento en lo que dicen las sagradas escrituras; Sin malabares hermenéuticos, intereses personales y tampoco con prejuicios, solo tratando de encontrar la opinión de Dios con respecto a la homosexualidad, de manera que una vez encontrada la verdad, esta me haga verdaderamente ¡LIBRE!

viernes, 16 de abril de 2010

Sentimientos de un Cristiano Gay: La Ilusion

Hace mucho tiempo, William Shakespeare escribió Romeo y Julieta que relata la tragedia de dos jóvenes enamorados, ambos separados entre si por sus familias que son enemigas pero que ante la adversidad deciden mantener firme su amor tanto tiempo como les sea posible.
Y hoy me he quedado pensando en los momentos en los que cada uno de los amantes piensa en el otro, recuerda la singular silueta de su amante, escucha su voz inesperadamente hablando en su cabeza, percibe su olor impregnado en su nariz y sueña con tenerle cerca para expresarle su amor de mil y una formas. Después de esto puedo decir que la ilusión de una persona con un amor tan difícil es un recurso de salida que calma temporalmente las ansias por el otro.
Y me he puesto a pensar en cuanto yo he hecho uso de este recurso en la vida. Es mas, creo que mis sentimientos están basados en este pues son solo una ilusión, son solo un sueño, una utopía y me son inalcanzables por tener gustos distintos, singulares o extraños. Y es que ser gay en una cultura social tan machista y fálica es ir contra la corriente. Pero ser cristiano y ser gay en esa misma cultura es ocupar el lugar del faraón en el mar rojo cuando persigue a los israelitas al escapar de Egipto mientras dos maremotos simultáneos y opuestos entre si están dispuestos a aplastar todo cuanto esté entre ellos. ¿Qué me ha pasado a mí? Pues que me he quedado en medio, viendo ambas paredes de aguas estruendosas rodeándome y dejándome sin escapatoria o dicho de otra manera, me limito a vivir el amor platónico una y otra vez pues sino, sere aplastado vilmente.

Cuando tenía 16 años en el colegio me enamore tremendamente de un chico de mi colegio. Ese amor duró mas o menos 4 años durante los que solo viví de la ilusión, de señales que el otro chico parecía darme, de sus mirada que me cautivaba (tenia unos hermosos ojos verdes) y a la vez del dolor de no poderle decir nada sobre lo que sentía por el. Y así me la paso hasta el día de hoy, bien cumplidos mis 23 años. Aunque no me he vuelto a enamorar como entonces, sí me han gustado muchos chicos (me siguen gustando) y a lo mas que he podido llegar es a verles y a disfrutar del momento de cuando nuestras miradas se cruzan y posterior a eso me encierro en mi mundo de las fantasías y es cuando mi mente vuela al soñar. Lo triste es cuando despierto a la realidad que me dice que los chicos no suelen enamorarse de otro, realidad que me dice que los hombres cristianos no se enamoran de otro hombre (solo David podía hacerlo de Jonatan) y realidad que me exige constantemente por mi bien definir cual es mi lugar en este mundo y no solamente vivir ahí dentro en mi cabeza.
Los posibles caminos a tomar son casarme con una mujer y vivir como en heterosexual común y corriente, salir del closet y vivir buscar el amor con mi hombre o el celibato, como el que vivo hoy. La verdad es que ninguno es perfecto pero es lo que hay. Casarme con una mujer es un riesgo. Suena a vivir en un engaño, ajustarme a reglas y patrones de vida establecidos por la cultura social regente, posiblemente buscar sexo nocturno con otro hombre y vivir una vida totalmente infeliz por todo lo anteriormente mencionado. O puede ser que me acople a la familia que es lo que siempre he querido, ser un padre de familia. Uno realmente bueno.
Salir del closet suena bien, aunque no del todo. Suena bien porque seria lo mas sincero de mi parte, explicaría la relación cercana con el hombre con quien viviría y seria lo mas apto a la realidad de mi persona en cuanto a gustos, sentimientos y sensaciones. Pero suena mal porque podrían haber repercusiones sociales que no quiero mencionar. Sin hablar de las divinas, según me lo predica la iglesia y sobre creo esta basada la cultura social de mi país.
Y queda el celibato o lo que es lo mismo, seguir la vida como la vivo hasta hoy aunque eso da una sensación de estar incompleto, de estar en cuarentena por ser homosexual, de estar en stand by del amor por algo de lo que no soy responsable, da lugar a constantemente estar peleando con uno mismo por ser quien es, con la carne por ver hombres, tener sexo con uno mismo o con otros, con Dios pidiéndole fuerzas, sabiduría, y un largo etc. Prefiero estar a Dios rogando pero con un macho estando, sea con el hombre de mis ilusiones o sea con un hijo (familia), ambas opciones después de todo son una maravilla si es que así me encargo de verlo yo.
Pero en mi realidad actual, no hace mucho tiempo andaba “buscando el amor” decía yo. Abrí una cuenta de correo para ello, hice un perfil en facebook o similares, me metía al chat a conocer gente y de allí lo único que conseguí fue conocer los placeres del sexo. Aunque nunca llego el amor hubo gente que me dio buenos consejos, como no buscar amor en un chat, que allí lo que los hombres buscan es sexo, es mas, que el amor no se busca, solo se le encuentra.
Hoy después de todo estoy como el coronel que no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez, sentado ilusionado con la firme esperanza de que podría venir el amor pero por mientras espero en el muelle canto la canción de Jaci Velásquez de que no necesito hombre; si viene, grandioso y sino viene pues ¿que mas da? La vida sigue igual. Viviré.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Impulsividad

Yo soy consiente de mi humanidad, de que tengo fallas y que de eso no me escapo. Cometo muchos errores todos los días, los cuales podrían costarme mucho o que solo me roban una carcajada sobre mi mismo. A veces me doy cuenta porque los cometí y a veces no y una de esas veces cuando yerro es causada por una característica que me viene de paquete y que de sacármela de encima mi vida seria sin duda distinta: mi impulsividad.
Soy impulsivo en muchos aspectos, siento que se de algunos, y siento que de otros no me doy cuenta. Y el mejor ejemplo es que me gusta mucho masturbarme.
Puede que sea normal el acto de masturbarse pero a veces llego a la situación de hacerlo casi automáticamente, como por inercia, que ha habido días que al siguiente me masturbo y así en un ciclo que se rompe difícilmente. Puede que las hormonas jueguen un importante papel en esos momentos de excitación pero las hormonas son solo la gasolina que arde cuando el fuego de la excitación se enciende con el fósforo de la decisión. La decisión de ver contenido pornográfico por ejemplo.
También soy impulsivo cuando navego en Internet (a parte de ver porno) porque me gusta mucho el Internet. Me gusta ver mi facebook, leer noticias económicas, tecnológicas o científicas y eso esta relativamente bien. Pero cuando actúo impulsivamente haciendo todo esto en vez de estudiar o hacer algo mas importante o prioritario comprometo mi responsabilidad con mis deberes y salgo perdiendo.
También soy impulsivo con los hombres, especialmente cuando alguno me gusta. Soy impulsivo en mi mente claro esta, porque de mis pensamientos no pasan mis fantasías. ¿Y en que consiste eso? Pues me paso fantaseando con este chico sin poder sacármelo de la mente; si voltea y me ve, pienso mucho, pero mucho sobre lo que puede significar su mirada o intento traducir su lenguaje corporal.
Soy impulsivo en algunas otras situaciones pero para ilustrar la impulsividad que me caracteriza con esto ha sido suficiente. Solo espero que con los cambios que estoy viendo es mi persona, la incomoda característica de la impulsividad sea reemplazada por prudencia, sabiduría y capacidad de análisis de lo conveniente e inconveniente para de esta manera pueda conducirme rápidamente por las avenidas de la vida con capacidad de freno cuando un choque es inminente.

viernes, 5 de marzo de 2010

La vita è bella

La vida es fantástica. Mi vida particularmente lo ha sido. Pudo ser mejor, sin duda alguna, pero pudo haber sido peor. No hace mucho tiempo, en momentos de depresión me asaltaban este tipo de pensamientos sobre la configuración que mi vida había tomado al pasar el tiempo. Y me veía idealizándolo todo: Que tal si hubiera sido de esta manera o esta otra, pero siempre estaba yo creando un “mejor lugar para vivir” y mi mente lo hacia tan bien que me gustaba mas el paraíso de mi mente que el mundo real. Y así es como hasta el día de hoy soy algo introvertido, muy reservado de comentarios personales, y alguien muy poco sociable. Y ¿cual era mi salida de aquel mundo maravilloso? Pues el estar pensando, el tener consciencia, el existir, el poder disfrutar de la vida (aunque esta me parecía muy dura) y el potencial que confiaba tener para llegar ser una buena persona. La oportunidad de vivir y la esperanza de que todo fuera a salir bien. Solo eso podría hacerme volver del maravilloso mundo allí en mi cabeza.

Muchas veces pensaba en las cosas negativas, aquellas que me marcaban y parecían “desviar el destino de mi vida”. Aquellas cosas que le robaron la vida a mi vida, aquellas que hasta el día de hoy no tienen explicación divina ni razón alguna de ser (Y nunca creo que la tengan). Por ejemplo, una de las cosas que mas me hicieron llorar y entristecerme fue el no haber crecido con mi papa (y TODO lo que eso implicaba) y en consecuencia no haber crecido en una familia “normal”. También me hacia ponerme muy mal el ser pobre (trabajo aun en eso). O el ser homosexual (y todas sus implicaciones). Y pensaba yo: ¿Por qué? ¿Por qué no tener una vida sin tantos problemas? ¿Para que permitir tanto dolor? Y le gritaba al cielo: ¿Por qué no tuve padre? ¿Por qué yo soy gay?
Y fue cuando vi esta película del “show de Truman” reflexioné en el parecido que encontraba entre la película y la película de mi vida (en el momento en que la miré tal vez estaba en el apogeo de mi adolescencia). Me sentía Truman Burbank en su “Show de Truman”, y yo era la victima de Dios (Christof), quien lo puso en este duro camino de vida; victima de la sociedad, por ser los verdugos de Dios, los peones que usaba en este ajedrez para savants.
A veces me gustaba la idea de estar en el jueguito de Dios, de hecho me sigue gustando, porque me siento vigilado, pero en eso no hay miedo, hay alivio. Hacia mucho que había aprendido que todas las cosas les ayudan a bien a los que aman a Dios, así que aunque me parecía muy duro el camino que El había elegido para mi, así también me sentí en algún momento halagado por Dios porque así como me había metido en este laberinto, así me daba en algún lugar la salida, la copa, el premio. No pretendo con esto que escribo haberlo alcanzado ya, sino que prosigo a la meta, porque como canta Fonseca, ¡la luz apareció! Yo pienso que lo peor ya paso. La tormenta ceso. Ha quedado inundación, desastre, y dolor pero algún día cesarán. Y vendrá la luz. Porque después de una tormenta viene la calma. Ninguna tormenta es eterna. Y el tiempo después de la tormenta es crucial porque es la oportunidad que tenemos de demostrarnos que podemos levantarnos, que podemos salir adelante porque tenemos un corazón hinchado de esperanza y un espíritu invencible.

Si bien el pasado es en cierta medida doloroso, no debe este definir lo que es mi presente ni mucho menos cual será mi futuro. Mi futuro es brillante en la medida que lo desee. No hay límites para este neo Galileo. El poder esta en mi, siempre ha estado, y todo lo malo que ha ocurrido ha sido posiblemente para que no vea el poder. Poder de levantarme, pensar, de soñar y de traer mis sueños a la realidad. ¿Pero que pasa? Pasa que algunos de los otros se han encargado de hacerme sentir triste, decepcionado, malo. Esa es su misión en el juego. Pero el único responsable de hacerme sentir feliz y mejor conmigo mismo, soy yo. Esta es una de mis misiones.
Pero después de todo esto, seria genial alcanzar el éxito. Es lo que podría esperar de mi mismo. Pero aquello que no se espera, lo imprevisto, es lo que hace cambiar vidas. Por eso la vida, después de todo y paradójicamente, es fantástica.

viernes, 19 de febrero de 2010

Decalogo Biblico: En el confió mi corazón y fuí ayudado.



Si, espera a Jehová
"Aguarda a Jehová, esfuérzate y aliéntese tu corazón, si, espera a Jehová." Yo le decía a Dios en oración que no tendría que esperar mas en el, porque el pronto me iba a liberar y en su palabra leí este versículo en el que me alienta a seguir esperando en el. En días anteriores he leído en el libro de Job: “aunque Dios me matare en el esperare” y [estas palabras] han resonado en mi corazón y me han tocado. En el esperare todos los días de mi vida, y si Jehová me matare, en el seguiré esperando.

En el confió mi corazón y fue ayudado.
Estas son las palabras de David en el salmo 28 en el que declara que Jehová es su fortaleza y su escudo, en el confió su corazón y fue por eso ayudado, y por eso se gozo su corazón y le declara que con cántico le alabara.
Estas mismas palabras debo decir yo. David las menciono porque Dios le había ayudado, porque ya le había ocurrido en el pasado y por eso le alababa. Pero yo debo decirlas con confianza y fe, creyendo que seré ayudado, soy ayudado por el; que el es mi fortaleza y mi escudo, en el debe confiar mi corazón para que al igual que David sea ayudado, para que mi corazón le alabe y se goce por siempre. Amen.

***Escrito algún día del 2005, lo encontré en un cuaderno viejo. ***

jueves, 14 de enero de 2010

Decalogo Biblico: Confianza.

“El Día En Que Temo, Yo En Ti Confío”
Dios me ha hablado diciéndome que crea en el, que confié en su palabra, que cuando estoy triste, deprimido, sin ganas, asustado, etc.…en el debo confiar. En el campamento de este año Dios hablo lo siguiente: “…cuando tu no puedes hacer algo, allí estoy yo; ¡¿Qué pasa?!” y cuando yo no puedo hacer alguna cosa por muy simple o sencilla que sea verdaderamente me siento mal, muy mal. Tanto que me deprimo y el hablo diciéndome que en el confiara y a partir de ahora, el día en que tema, en el confío.

Salmo 25:
Este salmo es como un resumen de lo que yo le digo a Dios. Hay otras cosas que yo le digo aparte de esas pero en cuanto a salvación este es el resumen. “de los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mi, por tu bondad, acuérdate oh Jehová” siempre cuando le pido perdón por mi pecado, le pido que tenga misericordia de mi, y dice su palabra que cuando confesamos los pecados el es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad; y también dice el que están nuestros pecados en el fondo del mar. Por su misericordia vivo, he vivido y viviré.

“Has Sido Mi Amparo Y Refugio En El Día De Angustia”
Dios es el hombro en el que me apoyo para llorar, es el bálsamo que refresca mi pecho. Es la fuerza que me mantiene vivo, sano y salvo. Si mi alma quiere llorar y hay tanto dolor en mi que no lo puedo contener, allí esta a mi lado, para sostenerme por si caigo en desmayo. Pero yo cantare de tu poder y alabare de mañana tu misericordia; porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.

***Escrito algún día del 2005, lo encontré en un cuaderno viejo. ***

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Dura lex, sed lex


En la vida, en todos y cada uno de los aspectos que la enriquecen y le dan sentido existen ciertas indicaciones, normas o leyes que colaboran a percibir en ella y en todos sus ingredientes su sabor que suele ser agradable.
Dependiendo de la circunstancia en que se apliquen, las reglas vienen de algunas cuantas hasta ser una colección enorme de ellas, como por ejemplo las leyes jurídicas o la Torá. Algunas veces son prohibiciones y mandatos pero también se encuentran indicaciones y consejos para sacarle el mejor y debido provecho a la situación sobre la cual se reglamenta, como por ejemplo cuando se compra una computadora, que viene con su respectivo manual de instrucciones sobre como conectarla encenderla configurarla etc.…
Así la vida, que siendo el más grande regalo que los seres vivientes hemos recibido, tiene su conjunto de reglas, normas y también indicaciones para disfrutarla plenamente. Asimismo el transito precisa de reglas para que su objetivo sea cumplido. De lo contrario un transito sin reglas seria un atentado contra la vida, por lo que quienes conducimos por las calles y bulevares de las agitadas ciudades tenemos la enorme responsabilidad de conocer las leyes de transito y mas que eso, cumplirlas para que ya no ocurra lo que a mi, que andando por la agitada San Pedro Sula en hora pico, por no conocer todas las reglas tuve un accidente de transito, siendo yo el responsable. La colisión me costo bien caro, pues dañe mi carro y el de mi victima. No fue precisamente el big Bang lo que ocasione, pero fue suficiente para ganarme una multa por mi falta además de las reparaciones que me toco pagar por los daños a ambos carros. Todo por no conocer, y en consecuencia, aplicar las reglas de transito.

Después de todo lo anteriormente dicho, siento que ando en mi vida como barco sin rumbo, guiado por un improvisado capitán quien no sabe nada sobre barcos, y que al momento de dirigir la nave se le presentan indicaciones para que pueda conducir el barco a su destino. El problema es que el capitán a veces duda de las instrucciones porque algunas les parecen absurdas, otras sin sentido y otras injustas. Algunas veces el problema suele ser el capitán, que es un poco necio, torpe y arrogante que cree estar sobre la ley, que conociendo las reglas, estas le parecen ya cumplidas, o le parecen absurdas o de épocas que ya han pasado a la historia y por tanto sin vigencia alguna en estos días. En esta analogía, cuando digo barco me refiero a mi vida y cuando me refiero al capitán me refiero a mi mismo, con mis deseos, mis preferencias, mis pensamientos, mis sentimientos, mi forma de ser, etc.
Al ser un critico de la ley me convierto alguien que sabiendo la ley, no la cumple. Pero ¿porque no la cumplo? Pues porque me parece injusto que tenga que impedirme el amar a alguien por el hecho de que es de mi mismo sexo. A mi me ha parecido lo mas natural del mundo.

Desde que soy preadolescente me han gustado los varones y hasta me he enamorado de uno de ellos. He tenido sueños húmedos en los que sostengo relaciones sexuales con algún hombre. En lugares públicos donde suele haber mucha gente, los hombres guapos se roban mi atención. Siempre suspiro como idiota al ver a alguno irresistible. Para mi es lo mismo que cuando a mis amigos les gusta una mujer, pasa exactamente lo mismo. La única diferencia es que a mi me gustan los hombres.
Entonces si no pretendo cumplir la ley bíblica con respecto a la homosexualidad debería de salirme de la iglesia, debería dejar de llamarme cristiano, debería romper todo nexo con la religión cristiana. Pero eso es un paso muy difícil para mí. Si lo hago quedaría como un hombre egoísta, motivado únicamente por sus deseos carnales, sin diferencia alguna con una prostituta callejera, sin una meta o proyecto de vida mas que el tener sexo (iba a escribir que multiplicar la especie, pero la frase solo aplica a los heterosexuales) pero pienso ser distinto, pienso superarme económicamente, por eso estudio, para ser un profesional exitoso, de beneficio para la comunidad y dispuesto a contribuir con el progreso de este país.
Sumando la vergüenza que mi familia pasaría con que Lito, el buen muchacho, inteligente, educado, bien portado, salga del closet y se buscó marido; y no solo vergüenza de mi familia sino también el pleito que me ganaría con todos ellos y adheridos por el hecho de ser gay. Muchas consecuencias pueden haber, sean previsibles o inimaginables pero ahora no son el punto.
El punto es que hay reglas en la vida que si o si deben ser cumplidas, por ejemplo debemos comer, sino lo hacemos moriríamos de hambre; hay otras que son opcionales, como lavarse los dientes, sin hacerlo tendríamos caries y mal aliento (¿habrá alguien tan rebelde/estúpido en esta vida?); además en el transito hay leyes, por ejemplo detenerse cuando el semáforo esta en rojo; y también las hay en mi religión (particularmente contra la homosexualidad) y estoy dispuesto a obedecerlas teniendo la certeza que Dios mismo las ha dado, que tengan un propósito o un plan definido (no pasivamente sino activamente), que tengan vigencia total, que no dure toda la vida (el estar obedeciendo una ley tan dura) y que Dios provea la fuerzas para cumplirlas, aunque sufra pero con tal llegue el día en que las actuales leyes bíblicas sobre la homosexualidad ya no las vea como leyes sino como una parte mas de la Biblia (justamente como los heterosexuales la ven).

“la ley injusta no es ley, sino violencia” San Agustín.

Pdta. La imagen que complementa el post tiene su propia historia. Clic Aquí.