Que me gusta saber y conocer sobre cualquier tema no es un secreto para mi mismo. Tal vez de allí surge la característica que me hace poner en tela de juicio casi todo lo que se me dice por cualquier medio, teniendo un sentido critico muy desarrollado. De allí que mucha gente me aconseje a que no le de tantas vueltas a un asunto, que no complique las cosas, que nada mas viva y que sea feliz.
Pero ante situaciones complicadas medidas complicadas. Últimamente estaba pensando en eso y me propuse a mi mismo seguir con ese espíritu inquiridor y como la homosexualidad es de esos temas complicados de allí que yo complique un poco mi vida para investigar sobre el tema más y más.
Hoy he visto un video en el cual un doctor habla sobre la homosexualidad y la salud publica, además de que habla sobre la adopción de niños por parte de parejas gay, el matrimonio, bueno, un poco de todo.
Pero ha mencionado un par de cosas que antes no las había escuchado con respecto al tema o no les había prestado atención en el caso contrario. Me han resultado muy interesantes porque además de que se relacionan con el origen de la homosexualidad, las he visto presentes de una u otra forma en mi vida.
Primeramente el mencionó que suele pasar que los muchachos tienen una baja autoestima como hombres que son y que al llegar a la adolescencia esta baja autoestima se manifiesta como una especie de atracción hacia personas del mismo sexo, para que haya un complemento de esa baja autoestima, no como amor hacia la otra persona sino que en ella ve lo que percibe como una carencia personal. Pues yo de pequeño recuerdo que me ponía triste por ser pobre. (Aparte un compañerito me acosaba [que horrible gesto] por ser pobre). No pasaba en ese entonces que yo era miserable pero al estar en una escuela privada, siendo compañero de niños de familias de clases mas privilegiadas pues ciertamente había una desventaja económica en mi contra. Eso impactó en mi carácter, sintiéndome inferior a los demás, en el aspecto económico al menos según la teoría de arriba además de que esa baja autoestima de sentirme menos se reflejó en una atracción hacia chicos que si tenían posibilidades económicas. No me extraña a estas alturas que a los fresas (gente de dinero) los mire especialmente mas atractivos que al resto de varones (inclusive mujeres). Puede que este hecho sea el causante de mi homosexualidad, mi propio santo grial.
Como segundo punto menciona el doctor que puede que la homosexualidad sea una forma de defensa ante un dolor que se ha padecido de pequeño. Lo primero que se me vino a la cabeza fue el dolor que tuve por la ausencia de mi padre. Tal vez este hecho sea el que mas ha marcado mi vida desde que tengo memoria aunque hoy día procuro que esa herida sane conforme el tiempo pasa y de hecho creo que lo ha hecho bastante aunque todo ese dolor lo soporté y atravesé completamente solo en noches largas en las cuales lloraba cuando mas necesitaba de un padre.
Esta historia de la ausencia de papá le contaba a un amigo y es importante decir que siempre estaba deprimido hasta que un día Dios se acerco a mi mente y me iluminó mostrándome que aun tenia vida, que había pasado todo ese dolor pero que el día de hoy tenia la oportunidad de reponerme a ese gran dolor; Que tenia esperanza, que cada mañana su misericordia es nueva y que su amor incondicional me daría alas como de águila para así remontar las alturas en cada camino de mi vida.
Primera parte de cinco del video del que hablo.
PD: mientras escribía este post, escuchaba el disco “Beauty Will Rise” de Steven Curtis Chapman entre otras canciones de gran contenido espiritual.
Blog de un cristiano tratando de amar a Dios, un estudiante tratando de sacar buenas notas, un gay tratando de amar, gustar, acariciar, sentir... de una persona que solo quiere vivir su vida y que ha puesto su mirada en el cielo, teniendo una fe que salva y a la vez tiene la mirada en la tierra para saber que puede hacer para resolver las diversas situaciones en las que se encuentra.
viernes, 16 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
La Homosexualidad y las Mujeres en la Iglesia
Romanos 1:27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.
1 Corintios 14:34 vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
Tomando literalmente estos versículos y sus capítulos tenemos una condena a la homosexualidad y un llamado a las mujeres a no decir palabra alguna en la iglesia, respectivamente.
Ambos han sido pasajes duros de entender y aceptar para mí, sobre todo el versículo que condena la homosexualidad porque al leerlo no encontraba la esperanza que suele brindar la Biblia o la alegría de la salvación que tanto necesitaba cuando recién despertaba a la adolescencia. Es más, hoy día recuerdo el lugar y el momento en que leía este pasaje mientras en mí se sembraban las semillas de la depresión cuando en mi cabeza daban vuelta mil mas uno asuntos existenciales.
Y si sigo leyendo y tomando literalmente los versículos bíblicos que supuestamente hablan sobre la homosexualidad jamás encontraré una solución a mi problema de salvación, es decir, no tengo lugar en el cielo.
1ª Corintios 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los afeminados, ni los que se echan con varones… heredarán el reino de Dios.
Y asimismo si fuese yo mujer y tomara de la misma forma las palabras de Pablo en Rom 7:2, 1 Cor 11:5-13, 1 Cor 14:34-35, 1 Tim. 2:11-15 me sentiría inferior con respecto a los hombres, siendo vista como parte del hombre y no como alguien con voz y voto propios.
Pero suele ocurrir que en las iglesias de hoy en día estos pasajes han sido “justificados” con una suerte de argumentos de modo que hoy en día mujeres predican y adoran (magníficamente) a Dios en grandes eventos, muchas otras son columnas o fuertes fundamentos de iglesias, particularmente de la mía donde tienen un papel dominante en el equipo de oración, muchas otras mas son simplemente mayoría en las iglesias; Teniendo que concluir que las mujeres hoy en día son de vital importancia en la iglesia.
Pero los homosexuales no han tenido la misma suerte. (Creo que estamos ante un caso de doble moral ¿verdad?) Los versículos antes mencionados con respecto a la homosexualidad mantienen su vigencia en la vida de la iglesia; los homosexuales son menospreciados, ridiculizados, algunas veces condenados, y cada predicador enriquece estos versículos con su propia perspectiva e idiosincrasia que muchas veces viene a ser hiriente en vez de brindar alivio al pecador. Aquí un paradójico ejemplo de Ted Haggard en su predicación anti gay.
El problema no solo de la iglesia sino también de la sociedad en general es que tienen un estereotipo pre-formado de lo que es un homosexual y solo se piensa de ellos como si todos fuesen como los ridículos personajes desfilando en los desfiles del orgullo gay de grandes urbes o los injuriados (e incomprendidos) travestís del pueblo.
Después de todo no se que papel tienen todos estos versículos cuando leemos que:
Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Gal 3:28
1 Corintios 14:34 vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
Tomando literalmente estos versículos y sus capítulos tenemos una condena a la homosexualidad y un llamado a las mujeres a no decir palabra alguna en la iglesia, respectivamente.
Ambos han sido pasajes duros de entender y aceptar para mí, sobre todo el versículo que condena la homosexualidad porque al leerlo no encontraba la esperanza que suele brindar la Biblia o la alegría de la salvación que tanto necesitaba cuando recién despertaba a la adolescencia. Es más, hoy día recuerdo el lugar y el momento en que leía este pasaje mientras en mí se sembraban las semillas de la depresión cuando en mi cabeza daban vuelta mil mas uno asuntos existenciales.
Y si sigo leyendo y tomando literalmente los versículos bíblicos que supuestamente hablan sobre la homosexualidad jamás encontraré una solución a mi problema de salvación, es decir, no tengo lugar en el cielo.
1ª Corintios 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los afeminados, ni los que se echan con varones… heredarán el reino de Dios.
Y asimismo si fuese yo mujer y tomara de la misma forma las palabras de Pablo en Rom 7:2, 1 Cor 11:5-13, 1 Cor 14:34-35, 1 Tim. 2:11-15 me sentiría inferior con respecto a los hombres, siendo vista como parte del hombre y no como alguien con voz y voto propios.
Pero suele ocurrir que en las iglesias de hoy en día estos pasajes han sido “justificados” con una suerte de argumentos de modo que hoy en día mujeres predican y adoran (magníficamente) a Dios en grandes eventos, muchas otras son columnas o fuertes fundamentos de iglesias, particularmente de la mía donde tienen un papel dominante en el equipo de oración, muchas otras mas son simplemente mayoría en las iglesias; Teniendo que concluir que las mujeres hoy en día son de vital importancia en la iglesia.
Pero los homosexuales no han tenido la misma suerte. (Creo que estamos ante un caso de doble moral ¿verdad?) Los versículos antes mencionados con respecto a la homosexualidad mantienen su vigencia en la vida de la iglesia; los homosexuales son menospreciados, ridiculizados, algunas veces condenados, y cada predicador enriquece estos versículos con su propia perspectiva e idiosincrasia que muchas veces viene a ser hiriente en vez de brindar alivio al pecador. Aquí un paradójico ejemplo de Ted Haggard en su predicación anti gay.
El problema no solo de la iglesia sino también de la sociedad en general es que tienen un estereotipo pre-formado de lo que es un homosexual y solo se piensa de ellos como si todos fuesen como los ridículos personajes desfilando en los desfiles del orgullo gay de grandes urbes o los injuriados (e incomprendidos) travestís del pueblo.
Después de todo no se que papel tienen todos estos versículos cuando leemos que:
Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Gal 3:28
lunes, 21 de junio de 2010
Lito Y El Sábado Parte II
(Sobre La Acomodación De Las Leyes Al Tiempo Actual)
Antes que nada quiero reiterar que lo siguiente que voy a escribir sigue siendo solo mi opinión. No tiene necesariamente que ser la verdad ni estar escrito basándome en la total objetividad. Tampoco debo dejar de mencionar que este ha sido el post más difícil que he tenido que preparar.
La ley bíblica señala que el sábado es el día de reposo, y debe guardarse tal como se mandaba. Y leo en la Biblia que se siguió guardando el sábado tanto en el antiguo como en el nuevo testamento, aunque Jesús en cierto modo “no guardaba” algunos sábados, más bien les aclaraba a sus discípulos y a los que no lo eran el verdadero significado del sábado, pues el de todos modos dijo que vino a cumplir la ley.
Pero no fue hasta que Constantino I el Grande (Gobernante del imperio dominante de su tiempo) decretó que el domingo sería observado como el día de reposo civil obligatorio. Podríamos concluir que desde entonces se celebran los días de reposo los domingos.
Ahora me pregunto: si hay una clara ley de guardar el sábado, ¿Porque guardamos los creyentes el domingo violando la ley del día de reposo? ¿Hemos acomodado pasivamente una ley a nuestro antojo? ¿Qué leyes del antiguo testamento aun siguen vigentes en el nuevo testamento y de que forma han ratificadas? Y partiendo de allí ¿las (supuestas) leyes sobre la homosexualidad en la Biblia aun son validas?
Es un tema enorme, muy amplio y para poder debatirlo debo tener una preparación profesional histórico-bíblica de la que carezco, por eso me limito a dejar abiertas estas preguntas, por si algún día alguien tiene respuestas, pueda responderlas.
Antes que nada quiero reiterar que lo siguiente que voy a escribir sigue siendo solo mi opinión. No tiene necesariamente que ser la verdad ni estar escrito basándome en la total objetividad. Tampoco debo dejar de mencionar que este ha sido el post más difícil que he tenido que preparar.
La ley bíblica señala que el sábado es el día de reposo, y debe guardarse tal como se mandaba. Y leo en la Biblia que se siguió guardando el sábado tanto en el antiguo como en el nuevo testamento, aunque Jesús en cierto modo “no guardaba” algunos sábados, más bien les aclaraba a sus discípulos y a los que no lo eran el verdadero significado del sábado, pues el de todos modos dijo que vino a cumplir la ley.
Pero no fue hasta que Constantino I el Grande (Gobernante del imperio dominante de su tiempo) decretó que el domingo sería observado como el día de reposo civil obligatorio. Podríamos concluir que desde entonces se celebran los días de reposo los domingos.
Ahora me pregunto: si hay una clara ley de guardar el sábado, ¿Porque guardamos los creyentes el domingo violando la ley del día de reposo? ¿Hemos acomodado pasivamente una ley a nuestro antojo? ¿Qué leyes del antiguo testamento aun siguen vigentes en el nuevo testamento y de que forma han ratificadas? Y partiendo de allí ¿las (supuestas) leyes sobre la homosexualidad en la Biblia aun son validas?
Es un tema enorme, muy amplio y para poder debatirlo debo tener una preparación profesional histórico-bíblica de la que carezco, por eso me limito a dejar abiertas estas preguntas, por si algún día alguien tiene respuestas, pueda responderlas.
miércoles, 16 de junio de 2010
Toma Mi Vida
Una hermosa oración hecha cancion de la que me he valido para llegar confiadamente ante mi Dios en momentos oscuros y difíciles.
sábado, 24 de abril de 2010
Lito y El Dia De Reposo
Guatemala ha sido por tradición religiosa un país católico y no fue hasta el año pasado cuando la población evangélica superó a la católica. Y yo creo que lo mismo esta ocurriendo en Honduras, en donde se establecen nuevas iglesias, las iglesias que ya existían amplían sus templos, florecen medios de comunicación evangélicos, en la calle uno se topa con muchos evangélicos, etc.… parece que ser evangélico se ha puesto de moda en los últimos años.
Y es eso lo que me preocupa, no la cantidad de evangélicos sino su calidad. Empezando por mí… Mi calidad de evangélico la determina (creo yo) mi conocimiento bíblico y de la iglesia en general (no es gran cosa pero considero esta por arriba del promedio), mi anhelo de tener a Dios en la cúpula de mis prioridades y mis intentos muchas veces infructuosos de servir con todo a Dios y sin tener cargos de consciencia.
Y es que una cosa es ser gran fanático de Jesús Adrián Romero, Marcela Gándara o Alex Campos; escuchar la radio cristiana de más audiencia y sus programas dirigidos a la subcultura evangélica y asistir domingo a domingo con el máximo glamour posible a todos los servicios que la iglesia “ofrece”. Pero otra cosa es ser fanático de Jesús el Cristo, conectarse con Él por medio de la música que Él nos sirve e ir a la iglesia a escuchar vehementemente la palabra de Dios.
Y me he valido de platicas con gente que va a alguna iglesia para averiguar que saben del por qué van a la iglesia. De esa manera me doy una idea de lo que se aprende al por lo menos frecuentar una iglesia en sus distintos servicios.
Un día hablando con alguien aprendí algo inquietante. No se como pero llegamos a debatir sobre el día de reposo. Esta persona aseguraba que el día de reposo era el domingo y yo le decía que tal día era el sábado (Ambos teníamos la razón pero basándonos en distintas perspectivas creo yo). En la platica le argumentaba que el día de reposo bíblico era el sábado, que era el mismo en el que Dios descanso después de la creación, etc.… a mi me decía que en la Biblia no mencionada el nombre del día así que el domingo era el día de reposo (tal vez por tradición pensaba así quien sabe). Le sugerí que buscara en su Biblia sobre el tema, que en algunas se indicaba en sus notas sobre el día de reposo, que ese día equivalía a sábado (Shabbath). Pero aun con pruebas irrefutables (una Biblia) me dijo que le estaba confundiendo. Que no le iba a hacer cambiar de opinión.
Y este es precisamente el punto que quiero tratar.
La tradición se arraiga, particularmente, a la fe de las personas de modo que guían sus maneras de pensamiento y comportamiento basadas en la tradición, en lo habitual y lo cotidiano. Pero cuando la tradición se ve amenazada por ideas nuevas hay un conflicto de pensamiento y es lo que le paso a esta persona que aun con pruebas incuestionables no se le hacia fácil asimilar que tanto tiempo había creído algo que no era tan valido bíblicamente. Y esto se trataba “solo” del día de reposo, que particularmente en mi iglesia se me ha enseñado que cualquier día de la semana puede serlo. Pero ese es un tema aparte.
Pero si yo vengo con mis nuevas ideas acerca de lo que la Biblia dice sobre la homosexualidad, esta persona y muchos con esa forma de pensamiento (la gran mayoría de los evangélicos) serian incapaces de aceptarlo. De hecho yo soy incapaz de aceptar todo lo que he leído en pro de la homosexualidad en la cristiandad, entre otras cosas porque no estoy preparado teológicamente pues no domino el griego y hebreo, no soy exégeta y mis conocimientos en hermenéutica bíblica son solo un sueño. Por tanto, mi forma de pensamiento con respecto al tema esta poderosamente influenciado en lo que desde siempre he escuchado a través de la iglesia.
Mi inspiración en esta situación es Martín Lutero, pues tenía ideas antitéticas a la tradición de su tiempo. El no se basó en un interés personal (mas que el de tener paz con Dios) sino que se baso en lo que Dios tenia establecido en su palabra. Así yo, que no debo basarme en un interés personal (mas que el de tener paz con Dios) sino que debo basar mi forma de comportamiento y pensamiento en lo que dicen las sagradas escrituras; Sin malabares hermenéuticos, intereses personales y tampoco con prejuicios, solo tratando de encontrar la opinión de Dios con respecto a la homosexualidad, de manera que una vez encontrada la verdad, esta me haga verdaderamente ¡LIBRE!
Y es eso lo que me preocupa, no la cantidad de evangélicos sino su calidad. Empezando por mí… Mi calidad de evangélico la determina (creo yo) mi conocimiento bíblico y de la iglesia en general (no es gran cosa pero considero esta por arriba del promedio), mi anhelo de tener a Dios en la cúpula de mis prioridades y mis intentos muchas veces infructuosos de servir con todo a Dios y sin tener cargos de consciencia.
Y es que una cosa es ser gran fanático de Jesús Adrián Romero, Marcela Gándara o Alex Campos; escuchar la radio cristiana de más audiencia y sus programas dirigidos a la subcultura evangélica y asistir domingo a domingo con el máximo glamour posible a todos los servicios que la iglesia “ofrece”. Pero otra cosa es ser fanático de Jesús el Cristo, conectarse con Él por medio de la música que Él nos sirve e ir a la iglesia a escuchar vehementemente la palabra de Dios.
Y me he valido de platicas con gente que va a alguna iglesia para averiguar que saben del por qué van a la iglesia. De esa manera me doy una idea de lo que se aprende al por lo menos frecuentar una iglesia en sus distintos servicios.
Un día hablando con alguien aprendí algo inquietante. No se como pero llegamos a debatir sobre el día de reposo. Esta persona aseguraba que el día de reposo era el domingo y yo le decía que tal día era el sábado (Ambos teníamos la razón pero basándonos en distintas perspectivas creo yo). En la platica le argumentaba que el día de reposo bíblico era el sábado, que era el mismo en el que Dios descanso después de la creación, etc.… a mi me decía que en la Biblia no mencionada el nombre del día así que el domingo era el día de reposo (tal vez por tradición pensaba así quien sabe). Le sugerí que buscara en su Biblia sobre el tema, que en algunas se indicaba en sus notas sobre el día de reposo, que ese día equivalía a sábado (Shabbath). Pero aun con pruebas irrefutables (una Biblia) me dijo que le estaba confundiendo. Que no le iba a hacer cambiar de opinión.
Y este es precisamente el punto que quiero tratar.
La tradición se arraiga, particularmente, a la fe de las personas de modo que guían sus maneras de pensamiento y comportamiento basadas en la tradición, en lo habitual y lo cotidiano. Pero cuando la tradición se ve amenazada por ideas nuevas hay un conflicto de pensamiento y es lo que le paso a esta persona que aun con pruebas incuestionables no se le hacia fácil asimilar que tanto tiempo había creído algo que no era tan valido bíblicamente. Y esto se trataba “solo” del día de reposo, que particularmente en mi iglesia se me ha enseñado que cualquier día de la semana puede serlo. Pero ese es un tema aparte.
Pero si yo vengo con mis nuevas ideas acerca de lo que la Biblia dice sobre la homosexualidad, esta persona y muchos con esa forma de pensamiento (la gran mayoría de los evangélicos) serian incapaces de aceptarlo. De hecho yo soy incapaz de aceptar todo lo que he leído en pro de la homosexualidad en la cristiandad, entre otras cosas porque no estoy preparado teológicamente pues no domino el griego y hebreo, no soy exégeta y mis conocimientos en hermenéutica bíblica son solo un sueño. Por tanto, mi forma de pensamiento con respecto al tema esta poderosamente influenciado en lo que desde siempre he escuchado a través de la iglesia.
Mi inspiración en esta situación es Martín Lutero, pues tenía ideas antitéticas a la tradición de su tiempo. El no se basó en un interés personal (mas que el de tener paz con Dios) sino que se baso en lo que Dios tenia establecido en su palabra. Así yo, que no debo basarme en un interés personal (mas que el de tener paz con Dios) sino que debo basar mi forma de comportamiento y pensamiento en lo que dicen las sagradas escrituras; Sin malabares hermenéuticos, intereses personales y tampoco con prejuicios, solo tratando de encontrar la opinión de Dios con respecto a la homosexualidad, de manera que una vez encontrada la verdad, esta me haga verdaderamente ¡LIBRE!
viernes, 16 de abril de 2010
Sentimientos de un Cristiano Gay: La Ilusion
Hace mucho tiempo, William Shakespeare escribió Romeo y Julieta que relata la tragedia de dos jóvenes enamorados, ambos separados entre si por sus familias que son enemigas pero que ante la adversidad deciden mantener firme su amor tanto tiempo como les sea posible.
Y hoy me he quedado pensando en los momentos en los que cada uno de los amantes piensa en el otro, recuerda la singular silueta de su amante, escucha su voz inesperadamente hablando en su cabeza, percibe su olor impregnado en su nariz y sueña con tenerle cerca para expresarle su amor de mil y una formas. Después de esto puedo decir que la ilusión de una persona con un amor tan difícil es un recurso de salida que calma temporalmente las ansias por el otro.
Y me he puesto a pensar en cuanto yo he hecho uso de este recurso en la vida. Es mas, creo que mis sentimientos están basados en este pues son solo una ilusión, son solo un sueño, una utopía y me son inalcanzables por tener gustos distintos, singulares o extraños. Y es que ser gay en una cultura social tan machista y fálica es ir contra la corriente. Pero ser cristiano y ser gay en esa misma cultura es ocupar el lugar del faraón en el mar rojo cuando persigue a los israelitas al escapar de Egipto mientras dos maremotos simultáneos y opuestos entre si están dispuestos a aplastar todo cuanto esté entre ellos. ¿Qué me ha pasado a mí? Pues que me he quedado en medio, viendo ambas paredes de aguas estruendosas rodeándome y dejándome sin escapatoria o dicho de otra manera, me limito a vivir el amor platónico una y otra vez pues sino, sere aplastado vilmente.
Cuando tenía 16 años en el colegio me enamore tremendamente de un chico de mi colegio. Ese amor duró mas o menos 4 años durante los que solo viví de la ilusión, de señales que el otro chico parecía darme, de sus mirada que me cautivaba (tenia unos hermosos ojos verdes) y a la vez del dolor de no poderle decir nada sobre lo que sentía por el. Y así me la paso hasta el día de hoy, bien cumplidos mis 23 años. Aunque no me he vuelto a enamorar como entonces, sí me han gustado muchos chicos (me siguen gustando) y a lo mas que he podido llegar es a verles y a disfrutar del momento de cuando nuestras miradas se cruzan y posterior a eso me encierro en mi mundo de las fantasías y es cuando mi mente vuela al soñar. Lo triste es cuando despierto a la realidad que me dice que los chicos no suelen enamorarse de otro, realidad que me dice que los hombres cristianos no se enamoran de otro hombre (solo David podía hacerlo de Jonatan) y realidad que me exige constantemente por mi bien definir cual es mi lugar en este mundo y no solamente vivir ahí dentro en mi cabeza.
Los posibles caminos a tomar son casarme con una mujer y vivir como en heterosexual común y corriente, salir del closet y vivir buscar el amor con mi hombre o el celibato, como el que vivo hoy. La verdad es que ninguno es perfecto pero es lo que hay. Casarme con una mujer es un riesgo. Suena a vivir en un engaño, ajustarme a reglas y patrones de vida establecidos por la cultura social regente, posiblemente buscar sexo nocturno con otro hombre y vivir una vida totalmente infeliz por todo lo anteriormente mencionado. O puede ser que me acople a la familia que es lo que siempre he querido, ser un padre de familia. Uno realmente bueno.
Salir del closet suena bien, aunque no del todo. Suena bien porque seria lo mas sincero de mi parte, explicaría la relación cercana con el hombre con quien viviría y seria lo mas apto a la realidad de mi persona en cuanto a gustos, sentimientos y sensaciones. Pero suena mal porque podrían haber repercusiones sociales que no quiero mencionar. Sin hablar de las divinas, según me lo predica la iglesia y sobre creo esta basada la cultura social de mi país.
Y queda el celibato o lo que es lo mismo, seguir la vida como la vivo hasta hoy aunque eso da una sensación de estar incompleto, de estar en cuarentena por ser homosexual, de estar en stand by del amor por algo de lo que no soy responsable, da lugar a constantemente estar peleando con uno mismo por ser quien es, con la carne por ver hombres, tener sexo con uno mismo o con otros, con Dios pidiéndole fuerzas, sabiduría, y un largo etc. Prefiero estar a Dios rogando pero con un macho estando, sea con el hombre de mis ilusiones o sea con un hijo (familia), ambas opciones después de todo son una maravilla si es que así me encargo de verlo yo.
Pero en mi realidad actual, no hace mucho tiempo andaba “buscando el amor” decía yo. Abrí una cuenta de correo para ello, hice un perfil en facebook o similares, me metía al chat a conocer gente y de allí lo único que conseguí fue conocer los placeres del sexo. Aunque nunca llego el amor hubo gente que me dio buenos consejos, como no buscar amor en un chat, que allí lo que los hombres buscan es sexo, es mas, que el amor no se busca, solo se le encuentra.
Hoy después de todo estoy como el coronel que no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez, sentado ilusionado con la firme esperanza de que podría venir el amor pero por mientras espero en el muelle canto la canción de Jaci Velásquez de que no necesito hombre; si viene, grandioso y sino viene pues ¿que mas da? La vida sigue igual. Viviré.
Y hoy me he quedado pensando en los momentos en los que cada uno de los amantes piensa en el otro, recuerda la singular silueta de su amante, escucha su voz inesperadamente hablando en su cabeza, percibe su olor impregnado en su nariz y sueña con tenerle cerca para expresarle su amor de mil y una formas. Después de esto puedo decir que la ilusión de una persona con un amor tan difícil es un recurso de salida que calma temporalmente las ansias por el otro.
Y me he puesto a pensar en cuanto yo he hecho uso de este recurso en la vida. Es mas, creo que mis sentimientos están basados en este pues son solo una ilusión, son solo un sueño, una utopía y me son inalcanzables por tener gustos distintos, singulares o extraños. Y es que ser gay en una cultura social tan machista y fálica es ir contra la corriente. Pero ser cristiano y ser gay en esa misma cultura es ocupar el lugar del faraón en el mar rojo cuando persigue a los israelitas al escapar de Egipto mientras dos maremotos simultáneos y opuestos entre si están dispuestos a aplastar todo cuanto esté entre ellos. ¿Qué me ha pasado a mí? Pues que me he quedado en medio, viendo ambas paredes de aguas estruendosas rodeándome y dejándome sin escapatoria o dicho de otra manera, me limito a vivir el amor platónico una y otra vez pues sino, sere aplastado vilmente.
Cuando tenía 16 años en el colegio me enamore tremendamente de un chico de mi colegio. Ese amor duró mas o menos 4 años durante los que solo viví de la ilusión, de señales que el otro chico parecía darme, de sus mirada que me cautivaba (tenia unos hermosos ojos verdes) y a la vez del dolor de no poderle decir nada sobre lo que sentía por el. Y así me la paso hasta el día de hoy, bien cumplidos mis 23 años. Aunque no me he vuelto a enamorar como entonces, sí me han gustado muchos chicos (me siguen gustando) y a lo mas que he podido llegar es a verles y a disfrutar del momento de cuando nuestras miradas se cruzan y posterior a eso me encierro en mi mundo de las fantasías y es cuando mi mente vuela al soñar. Lo triste es cuando despierto a la realidad que me dice que los chicos no suelen enamorarse de otro, realidad que me dice que los hombres cristianos no se enamoran de otro hombre (solo David podía hacerlo de Jonatan) y realidad que me exige constantemente por mi bien definir cual es mi lugar en este mundo y no solamente vivir ahí dentro en mi cabeza.
Los posibles caminos a tomar son casarme con una mujer y vivir como en heterosexual común y corriente, salir del closet y vivir buscar el amor con mi hombre o el celibato, como el que vivo hoy. La verdad es que ninguno es perfecto pero es lo que hay. Casarme con una mujer es un riesgo. Suena a vivir en un engaño, ajustarme a reglas y patrones de vida establecidos por la cultura social regente, posiblemente buscar sexo nocturno con otro hombre y vivir una vida totalmente infeliz por todo lo anteriormente mencionado. O puede ser que me acople a la familia que es lo que siempre he querido, ser un padre de familia. Uno realmente bueno.
Salir del closet suena bien, aunque no del todo. Suena bien porque seria lo mas sincero de mi parte, explicaría la relación cercana con el hombre con quien viviría y seria lo mas apto a la realidad de mi persona en cuanto a gustos, sentimientos y sensaciones. Pero suena mal porque podrían haber repercusiones sociales que no quiero mencionar. Sin hablar de las divinas, según me lo predica la iglesia y sobre creo esta basada la cultura social de mi país.
Y queda el celibato o lo que es lo mismo, seguir la vida como la vivo hasta hoy aunque eso da una sensación de estar incompleto, de estar en cuarentena por ser homosexual, de estar en stand by del amor por algo de lo que no soy responsable, da lugar a constantemente estar peleando con uno mismo por ser quien es, con la carne por ver hombres, tener sexo con uno mismo o con otros, con Dios pidiéndole fuerzas, sabiduría, y un largo etc. Prefiero estar a Dios rogando pero con un macho estando, sea con el hombre de mis ilusiones o sea con un hijo (familia), ambas opciones después de todo son una maravilla si es que así me encargo de verlo yo.
Pero en mi realidad actual, no hace mucho tiempo andaba “buscando el amor” decía yo. Abrí una cuenta de correo para ello, hice un perfil en facebook o similares, me metía al chat a conocer gente y de allí lo único que conseguí fue conocer los placeres del sexo. Aunque nunca llego el amor hubo gente que me dio buenos consejos, como no buscar amor en un chat, que allí lo que los hombres buscan es sexo, es mas, que el amor no se busca, solo se le encuentra.
Hoy después de todo estoy como el coronel que no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez, sentado ilusionado con la firme esperanza de que podría venir el amor pero por mientras espero en el muelle canto la canción de Jaci Velásquez de que no necesito hombre; si viene, grandioso y sino viene pues ¿que mas da? La vida sigue igual. Viviré.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Impulsividad
Yo soy consiente de mi humanidad, de que tengo fallas y que de eso no me escapo. Cometo muchos errores todos los días, los cuales podrían costarme mucho o que solo me roban una carcajada sobre mi mismo. A veces me doy cuenta porque los cometí y a veces no y una de esas veces cuando yerro es causada por una característica que me viene de paquete y que de sacármela de encima mi vida seria sin duda distinta: mi impulsividad.
Soy impulsivo en muchos aspectos, siento que se de algunos, y siento que de otros no me doy cuenta. Y el mejor ejemplo es que me gusta mucho masturbarme.
Puede que sea normal el acto de masturbarse pero a veces llego a la situación de hacerlo casi automáticamente, como por inercia, que ha habido días que al siguiente me masturbo y así en un ciclo que se rompe difícilmente. Puede que las hormonas jueguen un importante papel en esos momentos de excitación pero las hormonas son solo la gasolina que arde cuando el fuego de la excitación se enciende con el fósforo de la decisión. La decisión de ver contenido pornográfico por ejemplo.
También soy impulsivo cuando navego en Internet (a parte de ver porno) porque me gusta mucho el Internet. Me gusta ver mi facebook, leer noticias económicas, tecnológicas o científicas y eso esta relativamente bien. Pero cuando actúo impulsivamente haciendo todo esto en vez de estudiar o hacer algo mas importante o prioritario comprometo mi responsabilidad con mis deberes y salgo perdiendo.
También soy impulsivo con los hombres, especialmente cuando alguno me gusta. Soy impulsivo en mi mente claro esta, porque de mis pensamientos no pasan mis fantasías. ¿Y en que consiste eso? Pues me paso fantaseando con este chico sin poder sacármelo de la mente; si voltea y me ve, pienso mucho, pero mucho sobre lo que puede significar su mirada o intento traducir su lenguaje corporal.
Soy impulsivo en algunas otras situaciones pero para ilustrar la impulsividad que me caracteriza con esto ha sido suficiente. Solo espero que con los cambios que estoy viendo es mi persona, la incomoda característica de la impulsividad sea reemplazada por prudencia, sabiduría y capacidad de análisis de lo conveniente e inconveniente para de esta manera pueda conducirme rápidamente por las avenidas de la vida con capacidad de freno cuando un choque es inminente.
Soy impulsivo en muchos aspectos, siento que se de algunos, y siento que de otros no me doy cuenta. Y el mejor ejemplo es que me gusta mucho masturbarme.
Puede que sea normal el acto de masturbarse pero a veces llego a la situación de hacerlo casi automáticamente, como por inercia, que ha habido días que al siguiente me masturbo y así en un ciclo que se rompe difícilmente. Puede que las hormonas jueguen un importante papel en esos momentos de excitación pero las hormonas son solo la gasolina que arde cuando el fuego de la excitación se enciende con el fósforo de la decisión. La decisión de ver contenido pornográfico por ejemplo.
También soy impulsivo cuando navego en Internet (a parte de ver porno) porque me gusta mucho el Internet. Me gusta ver mi facebook, leer noticias económicas, tecnológicas o científicas y eso esta relativamente bien. Pero cuando actúo impulsivamente haciendo todo esto en vez de estudiar o hacer algo mas importante o prioritario comprometo mi responsabilidad con mis deberes y salgo perdiendo.
También soy impulsivo con los hombres, especialmente cuando alguno me gusta. Soy impulsivo en mi mente claro esta, porque de mis pensamientos no pasan mis fantasías. ¿Y en que consiste eso? Pues me paso fantaseando con este chico sin poder sacármelo de la mente; si voltea y me ve, pienso mucho, pero mucho sobre lo que puede significar su mirada o intento traducir su lenguaje corporal.
Soy impulsivo en algunas otras situaciones pero para ilustrar la impulsividad que me caracteriza con esto ha sido suficiente. Solo espero que con los cambios que estoy viendo es mi persona, la incomoda característica de la impulsividad sea reemplazada por prudencia, sabiduría y capacidad de análisis de lo conveniente e inconveniente para de esta manera pueda conducirme rápidamente por las avenidas de la vida con capacidad de freno cuando un choque es inminente.
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